Reflexion de un poeta

Un patético poeta escribe sus letras en el humo para que nadie las lea... o por lo menos eso creía.

8 dic 2011

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Te miro en el espejo roto de mi alma,
no me queda más que admirarte.
Verte será mi secreto, mi vida,
mis deseos.

Mi voz, se fundirá lenta y abruptamente
con el silencio de ilusiones que
rodean tu cuerpo y fluyen,
como gotas de rocío al amanecer.

Nadie reirá por mi comedia, la sublime
comedia que pasa por mi
mente, recordando la miseria que llevo
dentro de las cuatro paredes de mis esencias.

Ahora solo puedo cantar, al menos
la canción calmara mi alma. Mi
ultimo respiro de humanidad. Esta es la
historia de mi esperanza,

de mi ilusión, de mi silencio, de mi cordura
y de mi confusión. Esta será la historia de
mi vida, la prueba
de que alguna vez estuve vivo.

5 años


5 años te enterré en el olvido.
En el pasar de mis días, tu recuerdo
apenas dibujaba una bruma
en la bahía de mis oscuros recuerdos.

5 años enterré mis culpas, en
las cenizas de mi ser. Y es en vano creer
que me escuchas, hace mucho tiempo habito
 el lado oscuro del tiempo.

Hace 5 años que no te veo, que no te escucho,
que no te pienso.

hace 5 años, que debí haberme arrancado las venas
y mis culpas con sangre lavar.

hace 5 años debí haberte dicho
el mar que causarte podría.
y la luz de tu recuerdo me dice:
¡No descansaras!.

25 nov 2011

Al final del ocaso.

Atravieso difícilmente el silencio del ocaso.

La nostalgia de ti susurra lamentos en mi oído,
como un sendero oscuro, donde quisiera pretender
encontrarte.

Lentamente la luz abandona la pupila;
todavía te sueño como aún sueño,
tus ojos, tus manos, tu rostro.
Camino de tras de ti, como esperando a
que me observes a que me admires.

Aun siento tus manos sobre las mías,
Oh ya el dolor, oh ya el olvido.

Como si se tratase de una epifanía
Recuerdo tus abrazos, oh tus besos.
Me estremezco cual si la oscuridad dentro de mi
me absorbiera.

Temo tu abandono, temo por
el dolor de tu ausencia; no se puede ver al sol rumbo al final
del ocaso.
Y sintiendo la agonía del olvido,
La noche hace su melancólica llegada.

24 sept 2011

Verdadera ausencia.

Decimos que estamos solos,
y nos quedamos en serio solos.
Solos con nosotros mismos
y aprendemos solos a vivir.

Se cree que se escapa
cuando se corre
sin saber que delante
se encuentra el abismo.

Sentimos que estamos solos
incluso cuando dormimos
y al fin cuando despertamos
estamos solos,
con nosotros mismos.

Necedad del olvido.

Suena la música a lo lejos.
La tarde vacía me ha abandonado;
 voces recitan en lenguas muertas,
 de antigua ciencia, algunos versos.

Me siento desvanecer.

Aun eres como un recuerdo en el olvido
y otras veces como una imagen vivas, llena de movimiento.
(La vida es movimiento).
Espero el día en que te muestres toda
Plena y verdadera como la luz divina.

(Oh! mis versos vacios).
Así es el tiempo que tú no habitas.
Lagrimas fluyendo hacia el estrepitoso ocaso.
Muere el día. (todo es silencio).

Camino entre la noche y las cavernas del alma
Soy un susurro olvidado.
Mis manos que son de polvo te necesitan.
Eres tú la dadora de luz.
La noche silenciosa grita tu nombre.
Un susurro en el olvido.
Me acuesto sobre el olvido, y duermo.
Despierto y estoy en mi cama;
He soñado contigo.

5 versos naturales.

       I.            
Llueve,
lluvia galopante y perfumada;
llueve.
Todo está en calma.
Llueve.
    II.           
El Fresno quiere bailar,
se ha enamorado del viento
y con él quiere bailar;
la música suena a lo lejos.
El fresno quiere bailar.
 III.           
El rio quiere ser mar.
Recorre del cielo a la playa y
solo quiere descansar, llorar al lago,
y al manantial;
el rio quiere ser mar.
IV.           
El viento sale a jugar,
a jugar con su amigo el monte
o a las flores, acariciar. Tocar al mar con sus labios
y al fuego encender y abrumar.
El viento sale a jugar.
   V.           
La tierra nutre, la vida crece;
el hombre fecunda; la mujer nutre,
la vida crece.
La mujer y el hombre de la tierra vienen.
La vida crece. La tierra nutre.

17 jun 2011

Hacia el mar

Hacia el mar voy; voces me llaman,

me dirigen al sitio de donde provienen los llantos.

Las palabras abnegadas fluyen hacia el mar,

de ellas nacen los pájaros del olvido.

El sendero es claro y aun así guarda misterios,

todo esto se parece a adentrarme en tu alma

con luces siempre lejanas. Todo es difuso,

pareciera que la soledad misma hablara.



Hacia el mar voy, todo está en calma

todo se vuelve intangible,

a lo lejos se observan imágenes ocultas en la nada;

la bruma lo consume todo.

El silencio es cada vez más profundo,

todo se torna gris.



Hacia el mar voy, el mar me llama.

Observo como aparece un faro iluminado sobre la nada,

el mar es gris. (Ya no hay miedo ni angustia).

Todo esto se parece a estar dentro de tu alma.



En el mar estoy, ya todo calla

solo escucho la melancólica voz de la ausencia.

En el mar estoy, la vida misma calla,

cierro los ojos.



En el mar estoy, voces me llaman.

Palabras de papel.

En algún lugar,
en algún momento del tiempo…



Si mis palabras fueran

de papel…

mis besos serian suspiros,

mis lágrimas serian de polvo

y…

yo solo sería el olvido.

14 jun 2011

Son en tus ojos...

Son tus ojos la luz de la espera,
iluminan el rumbo de los ciegos y los creyentes,
agonía perpetúa, hastió de las rosas.
La tierra que tu pisas reenverdece.


Tus manos vehementes son dadoras de vida.
En el mundo celestial de dónde vienes
siempre llueven jacarandas y aun así,
tú vagas triste por las montañas.


Ves el espejo roto de mi alma y suspiras,
alimentas mis noches de tu melancolía,
con el influjo divino de la nocturna
y parda melancolía.


Yo no puedo vivir así.

No puedo creer que te sueñe,

cuando el sueño mismo me ha abandonado.

 Y de ti solo quedan tus aromas dulces,
tus labios, tus manos.
Se viene pues el holocausto,

y por el rumbo de la soledad donde camino

Solo falta volver a escuchar tu nombre…


28 may 2011

Confesión.

Confesión…
Está, te adoro,
con tus profundos ojos avellana,
luminosas perlas de un mar eterno
incesantes reflejos de tu alma.
Son en tus ojos todos mis amaneceres.

Con tus suaves y dulces labios,
(hermosa tentación color carmín)
labios de miel y de fuego
de tierra y de agua,
yo te adoro.

Desde aquí te adoro.
Con tu leve presencia y el silencio de tu ausencia,
porque sabes que te veo aun cuando me das la espalda.
Con tus manos, tersas manos, que hablan más que tus labios y
con tu esencia entrañante de misterios.
Lo confieso, yo te adoro.

4 may 2011

En los jardines, bajo las Jacarandas.

Eran las 6 y tu sabias que hora marcaba el reloj;
eran las 6 y a mí se me detenía el tiempo.

Caminábamos siempre bajo el cielo y sobre
los mantos de jacarandas.
Siempre hacia un mismo punto íbamos,
siempre.
  
Tu sonrisa aun infantil y tenue brillaba sobre el jardín
Buscaba pues esa sonrisa hasta en el reflejo del agua.
Siempre bajo las jacarandas alabándote como a una virgen.
Siempre con sus perfumes frescos y dulces,
bajo lluvias de mayo.

El rocío vespertino se aferraba a tu cuerpo.
Tu pelo reflejo del viento siempre enmarañado;
y tus manos, tus tristes y tersas manos,
siempre aferradas a mí lacerada mejilla.

El sol a lo lejos abandonaba su marea abrumadora. Todo parecía más lento.
Eran entonces las caminatas bajo las lluvias,
porque bajo la lluvia siempre llorábamos
aun sin estar tristes.

Eran entonces las jacarandas, las que iluminaban tu cuerpo.
Recuerdo también tus dulces y cálidos besos.
En los jardines bajo las jacarandas....

3 may 2011

Nocturno

“Non omnis moriar”.
Manuel Gutierrez Najera.
Vendré cada noche a visitarte,
a decirte tiernamente al oído,
no me olvides.

Acertare a presentarme ante tu mirada atónita;
no dirás nada, se fundirá el silencio
en el éxtasis de las caricias.

Solo por besar tu frente, atravesare el umbral,
solo por abrazarte, derribare el lado oscuro del tiempo.
Cruzare la noche, con la delicadeza con la
que las estrellas acurrucan la Luna.
Me dirás ¡Te extraño! y buscaras mi reflejo en las sombras.

El ocaso me dará la bienvenida y llorare
de súbita alegría por verte,
por sentirte…
por amarte…
y así en el transcurso de la noche y hasta el amanecer.

Despertaras al alba buscando al amado
no quedara más de mí que mi aroma,
la belleza del recuerdo, el beso súbito,
las caricias, las lágrimas.

Vivirás tu día  de forma similar al anterior,
y al llegar la noche, dormirás donde mismo,
dirás lo mismo, llorarás lo mismo;
y así yo vendré con languidez nocturna.

Te cubriré en un manto estelar,
y rodeada por la inmensidad de mis alas,
te diré ¡te amo!
Y así cada noche de tu vida,
regresare de mi descanso, a presentarme,
te diré mi nombre en la lengua de los hombres,
 y sabrás que soy yo, el amado, conocido ya de
un oscuro pasado, cubierto por el manto de los sueños.

Abriré mis alas y vendrás a mí,
cuando tú súbito deseo me alcance;
calmare tu llanto, saciare tu sed, encenderé tu llama,
cubriré tu soledad.

Seré tu ángel, como antes de partir.
Siempre estaré a tu lado, siempre.
Cuando tu corazón me extrañe, cuando la ausencia me
necesite.
 Y vendré hacia ti, a visitarte,
Antes de dormir.

14 abr 2011

El escorpion

Me enamore del escorpión.
De la dulce silueta que dibuja su aguijón,
de las fuertes tenazas que me sujetaban a su pecho,
de su articulada y silenciosa forma de matar.

Su dulce veneno sabia a beso de mujer.
y cuando por las noches me atacaba
el dolor se tornaba en placer.

Por las noches me abrazaban sus tenazas,
colocaba mis manos en su cuerpo invertebrado.
Un escorpión negro, nocturno,
Muerte lenta como la noche; muerte sensual me espera.
Luego el silencio.
El escorpión me sigue buscando,
y aun  ahora pienso en la pulcritud de su beso.

No quiero volver a verla.
Pero por las noches cuando camino, acompañado de las estrellas,
no puedo evitar llorar.

Posado en el cielo observo al escorpión,
No puedo correr, el escorpión dejo su veneno en  mi cuerpo.
Yo y el escorpión estamos juntos.
Somos uno solo.
Y luego el silencio.

In flames.

En flamas estoy.
Observo tus brazos luminosos, incendiándose lentamente;
es la luz de tus brazos la que me llama,
me ensordece,
me maravilla.

En llamas te abrazo.
Estamos juntos en el ojo del fuego. Es un
fuego blanco, es un fuego rojo,
es nuestro fuego;
estamos juntos en el incendio.

El fuego me agrada, me consume;
tú me consumes.
Consumamos pues al mundo.
Incendiemos una vez más esta vida.

13 abr 2011

Monologo de un anciano.

"Un viejo muere. Una joven vive.
 Eso es justicia! "
Sin City.
Pero mi niña de los ojos tiernos,
que puedes saber tú del amor.
Tú eres joven e inocente,
y no te has entregado a la pasión
no sabes lo que es el deseo, no
sabes lo que es un amante.
Estas intacta. Eres pura.

Mas, sin embargo, yo que soy viejo
que he sido voluptuoso, que he sido antimoral;
yo que en el fango estoy inmerso,
que estoy vacio y que soy carnal
no soy capaz de tocarte, de corromperte.

Mi niña de los ojos tiernos
Que puedes decir tú de la vida.
Tú eres  joven e inocente,
nadie te ha lastimado, no has sufrido aun.
No has tocado la desesperación, no
has sufrido la decadencia;
tu mirada alegre refleja
lo viva que aun estas.

Yo sin embargo soy viejo,
se está secando mi pecho, estás
mis manos muertas reflejan la
tumba que cerca esta.
Las marcas y cicatrices de mi cuerpo
reclaman una vida que colmada esta.
Seco como un árbol viejo;
no te puedo manchar.

Niña de los ojos tiernos
que has de saber del soñar
que podéis enseñar a este viejo
a reír, a llorar.
Que me has enseñado a vivir,
y que me has enseñado a amar,
me has hecho tener tantos sueños,
aun más, me has dado vida
para aprender mucho más.

Yo que soy viejo te digo,
“tú nunca envejecerás”,
porque el día que yo muera,
serás joven aun, y en la perpetuidad
de mi muerte, tus
ojos tiernos, vivos, soñadores y amorosos
me acompañaran.

Que bien me sabe la amargura de no verte...

Como me llora el alma cuando tú no estás,
cuando no te veo.
Claman mis ojos por ti; y mi ser, por la
poesía de tu cuerpo.

Tu presencia, me resulta aire, sol,
como si fuera yo ciprés, o hiedra,
cuando tu eres agua.

Mi día amanece en la luminosidad de tus ojos,
y la luna, como tu nombre sacro, en tus
pupilas, obscuras y radiantes
hipnotizan al poeta de versos tristes.

Te amo mujer, como a la madre naturaleza,
amo tus bosques húmedos, y tus selvas multitudinarias.
Amo el mar de tus ideas, y la isla estacionaria
de tu vientre, amo tus montes, tus valles, tus ríos,
y ese cabello tuyo que representa el ímpetu del
viento.

Te amo, cuando eres etérea, y cuando en las
tardes frías te pones a llover, como si me
abrazaras con la llovizna,
y amo los ocasos que me regalas, cuando te
alejas, y no hay en mi más compañía
que mi soledad y mi poesía.

Amo tu neblina silenciosa, el frio que me ofreces
cuando estas en invierno y la sonrisa
plena de tus primaveras.
Amo tu distancia presurosa del verano, y la nostalgia
melancólica de tus otoños.

Quiero beberte como una copa de brandy,
fumarte como a un abano, gozarte como a un caramelo,
y al final, borracho, y, ciertamente, embelesado,
llorarte un mar de poesías, para no extrañarte,
para no olvidarte.......

Y, mientras haya amaneceres para mí en tus ojos, y
ocasos, cuando con indulgencias me das la espalda,
regresare aquí, a la fecha impugna, a recibir tu nepente…
y ofrecerte mi canto.

La ilusion.

Obscura como la noche
Y taciturna como el mar,
Eres, dulce como la uva,
Suave como el pan.

Eres tersa como la rosa,
Embriagante como un beso.
Blanca como la nube,
E inalcanzable como la eternidad.

Intensa como un suspiro, bella como el fuego, tibia como el fuego, roja como el fuego,
(como este fuego que me quema por dentro).

Eres prohibida como el Edén,
Etérea como el hilo de plata,
Eres paz y eres amor
Y eres ilusión verdadera.
Eres la tierna niña,
La dulce dama,
La hermosa mujer,
Eres todo lo que busco, y no te tengo…

Y lloro tu ausencia
 por las frías calles de esta ciudad…