En flamas estoy.
Observo tus brazos luminosos, incendiándose lentamente;
es la luz de tus brazos la que me llama,
me ensordece,
me maravilla.
En llamas te abrazo.
Estamos juntos en el ojo del fuego. Es un
fuego blanco, es un fuego rojo,
es nuestro fuego;
estamos juntos en el incendio.
El fuego me agrada, me consume;
tú me consumes.
Consumamos pues al mundo.
Incendiemos una vez más esta vida.
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