Reflexion de un poeta

Un patético poeta escribe sus letras en el humo para que nadie las lea... o por lo menos eso creía.

14 abr 2011

El escorpion

Me enamore del escorpión.
De la dulce silueta que dibuja su aguijón,
de las fuertes tenazas que me sujetaban a su pecho,
de su articulada y silenciosa forma de matar.

Su dulce veneno sabia a beso de mujer.
y cuando por las noches me atacaba
el dolor se tornaba en placer.

Por las noches me abrazaban sus tenazas,
colocaba mis manos en su cuerpo invertebrado.
Un escorpión negro, nocturno,
Muerte lenta como la noche; muerte sensual me espera.
Luego el silencio.
El escorpión me sigue buscando,
y aun  ahora pienso en la pulcritud de su beso.

No quiero volver a verla.
Pero por las noches cuando camino, acompañado de las estrellas,
no puedo evitar llorar.

Posado en el cielo observo al escorpión,
No puedo correr, el escorpión dejo su veneno en  mi cuerpo.
Yo y el escorpión estamos juntos.
Somos uno solo.
Y luego el silencio.

In flames.

En flamas estoy.
Observo tus brazos luminosos, incendiándose lentamente;
es la luz de tus brazos la que me llama,
me ensordece,
me maravilla.

En llamas te abrazo.
Estamos juntos en el ojo del fuego. Es un
fuego blanco, es un fuego rojo,
es nuestro fuego;
estamos juntos en el incendio.

El fuego me agrada, me consume;
tú me consumes.
Consumamos pues al mundo.
Incendiemos una vez más esta vida.

13 abr 2011

Monologo de un anciano.

"Un viejo muere. Una joven vive.
 Eso es justicia! "
Sin City.
Pero mi niña de los ojos tiernos,
que puedes saber tú del amor.
Tú eres joven e inocente,
y no te has entregado a la pasión
no sabes lo que es el deseo, no
sabes lo que es un amante.
Estas intacta. Eres pura.

Mas, sin embargo, yo que soy viejo
que he sido voluptuoso, que he sido antimoral;
yo que en el fango estoy inmerso,
que estoy vacio y que soy carnal
no soy capaz de tocarte, de corromperte.

Mi niña de los ojos tiernos
Que puedes decir tú de la vida.
Tú eres  joven e inocente,
nadie te ha lastimado, no has sufrido aun.
No has tocado la desesperación, no
has sufrido la decadencia;
tu mirada alegre refleja
lo viva que aun estas.

Yo sin embargo soy viejo,
se está secando mi pecho, estás
mis manos muertas reflejan la
tumba que cerca esta.
Las marcas y cicatrices de mi cuerpo
reclaman una vida que colmada esta.
Seco como un árbol viejo;
no te puedo manchar.

Niña de los ojos tiernos
que has de saber del soñar
que podéis enseñar a este viejo
a reír, a llorar.
Que me has enseñado a vivir,
y que me has enseñado a amar,
me has hecho tener tantos sueños,
aun más, me has dado vida
para aprender mucho más.

Yo que soy viejo te digo,
“tú nunca envejecerás”,
porque el día que yo muera,
serás joven aun, y en la perpetuidad
de mi muerte, tus
ojos tiernos, vivos, soñadores y amorosos
me acompañaran.

Que bien me sabe la amargura de no verte...

Como me llora el alma cuando tú no estás,
cuando no te veo.
Claman mis ojos por ti; y mi ser, por la
poesía de tu cuerpo.

Tu presencia, me resulta aire, sol,
como si fuera yo ciprés, o hiedra,
cuando tu eres agua.

Mi día amanece en la luminosidad de tus ojos,
y la luna, como tu nombre sacro, en tus
pupilas, obscuras y radiantes
hipnotizan al poeta de versos tristes.

Te amo mujer, como a la madre naturaleza,
amo tus bosques húmedos, y tus selvas multitudinarias.
Amo el mar de tus ideas, y la isla estacionaria
de tu vientre, amo tus montes, tus valles, tus ríos,
y ese cabello tuyo que representa el ímpetu del
viento.

Te amo, cuando eres etérea, y cuando en las
tardes frías te pones a llover, como si me
abrazaras con la llovizna,
y amo los ocasos que me regalas, cuando te
alejas, y no hay en mi más compañía
que mi soledad y mi poesía.

Amo tu neblina silenciosa, el frio que me ofreces
cuando estas en invierno y la sonrisa
plena de tus primaveras.
Amo tu distancia presurosa del verano, y la nostalgia
melancólica de tus otoños.

Quiero beberte como una copa de brandy,
fumarte como a un abano, gozarte como a un caramelo,
y al final, borracho, y, ciertamente, embelesado,
llorarte un mar de poesías, para no extrañarte,
para no olvidarte.......

Y, mientras haya amaneceres para mí en tus ojos, y
ocasos, cuando con indulgencias me das la espalda,
regresare aquí, a la fecha impugna, a recibir tu nepente…
y ofrecerte mi canto.

La ilusion.

Obscura como la noche
Y taciturna como el mar,
Eres, dulce como la uva,
Suave como el pan.

Eres tersa como la rosa,
Embriagante como un beso.
Blanca como la nube,
E inalcanzable como la eternidad.

Intensa como un suspiro, bella como el fuego, tibia como el fuego, roja como el fuego,
(como este fuego que me quema por dentro).

Eres prohibida como el Edén,
Etérea como el hilo de plata,
Eres paz y eres amor
Y eres ilusión verdadera.
Eres la tierna niña,
La dulce dama,
La hermosa mujer,
Eres todo lo que busco, y no te tengo…

Y lloro tu ausencia
 por las frías calles de esta ciudad…

Epifania

Sueño que sueño contigo.
Sueño que estoy a tu lado vagando,
por el sueño mismo.
Sueño con un valle hermoso,
donde nos encontramos,
donde nos fundimos.

Pero cuando despierto, todo el día viéndote, deseándote, queriéndote,
Y claro sufriéndote,
Quisiera volver a soñarte…

Porque la hermosura de los sueños donde habitas,
 podrá acaso compararse
con la cruel realidad en la que no te tengo?

Soñador de este mundo soy,
Belleza es mi himno…
Sueño y belleza es amor.
No me despierten…

Mia siempre y nunca.

I
Quisiera decir las palabras más bellas esta noche,
para poder pronunciar tú nombre,
consuelo de Dios, alma de mujer.
Son en tus ojos todos mis amaneceres.

Sencillez de mujer, belleza de mujer,
ojos de fuego, piel de seda,
y veo mis manos vacías de ti y me acongoja
tu ausencia.

Luz que desciende por el rio, no me abandones.
tus manos son del material más terso,
y tus labios rojos me recuerdan, el infierno que sustento
al no tocarlos.

Hablas el  idioma de los ángeles,
Y tú suave lenguaje se desliza como por las nubes,
Para enamorar al hombre.
II
Si mis palabras fueran de papel,
Cuantas bibliotecas te describirían…

Conozco la aritmética exacta de tu cuerpo,
Dos caricias de mano a mano,
Dos abrazos de tu espalda a tu cadera.

 De tu geografía destacan las suaves montañas de tus senos,
Y el mar interminable se tus ojos. Quiero explorar también,
Tus multitudinarios valles…

Solo un dato no conozco de tu cuerpo, solo una duna no eh recorrido de ti,
El sabor de tus labios, me pregunto,
Es más grande que tú ser?

III
Eres el fruto deseado; tus manos y
Tu cuerpo destilan sensualidad,
Inocente sensualidad.

Eres belleza y voluntad, y mi ansiedad de ti
Me mata.

Dulce  eres como la manzana, suave como la uva,
Y solo sueño con embriagarme con el vino de ti
Con el vino de tus labios.
Quiero comerte, beberte, probarte…saberte, sentirte y disfrutarte.

Eres el fruto del edén……….

IV.
Me he quedado sin palabras
Y con palabras mudas voy a enamorarte………

Sin ti.

Silencio, solo escucho el silencio…
aun son ajenas a mí tus palabras,
aun son tus ojos ciegos a mí,
aun son tus labios algo prohibido.

Te miro desde lejos y suspiro,
me incrusto en el vacío,
y dejo que la ilusión colme las tardes sombrías
las noches heladas
las mañanas obscuras.
….
Supongo que así es el amor,
Triste como una lagrima,
Enigmático como el deseo,
mágico… como un suspiro.
….
El tiempo corre…
Pasan los días,
las horas,
minutos…
me intrigan tu ausencia y tu silencio,
busco la forma de hablar contigo de mis instantes,
de mis arranques locos y mi despistes,
busco la forma de enamorarte,
(mi tonta forma de enamorar, aquella absurda y santurrona).
Pero ausente estas,
ausente y muy lejos…

quiero contarte una historia,
una historia de mí que no diga nada…quiero decirte un poema,
decirte una lágrima, una sonrisa, una plegaria, una súplica.
Quisiera tenerte tan cerca, tan cerca…

Aun me pregunto el porqué te busco, el porqué te anhelo
Aun me pregunto como con dos caricias,
mi ser te necesita tanto….

12 abr 2011

Esta Ciudad.


Caminar por las calles de esta ciudad
resulta tan tremendamente engorroso, y
aun así, en sus momentos (que son muchos y
muy buenos) metamorfa en un festín de música,
de arte, de perfumes.
Al caminar descubres la dicha de sentir, de
escuchar, de oler, de observar,
se vuelve el sendero una armónica melodía, que
sumerge a los peatones, entre las tonalidades del
cielo y los aromas de la tierra.
En ese avanzar, las dudas y las respuestas dan paso
al espesor gris-blanco de las nubes, navegantes
de un cielo de colores multitudinarios.
Uno camina acorde el tiempo, se fusionan con él y
los dos van de la mano durante el transcurso de la vida;
y el tiempo nos acoge entre sus brazos como un
padre, y da aliento al aliento
y regresa el polvo a la tierra de donde vino. (nos miramos las manos llenas de polvo y nos damos cuenta de que estamos muertos).
Los sueños, sin embargo, van por el contrario del tiempo,
cuando vivimos se vive para soñar,
y cuando al fin morimos despertamos del verdadero sueño,
y el sueño se queda tan impregnado en este mundo,
que nos pinta ese ocaso, con el que soñamos con
ver cada ocaso de nuestras vidas.
En alguna ocasión vi a un anciano y a su nieto
caminar por la calle, como el que camina más bien para perder senderos que
para llegar a algún lado;
el viejo miraba el cielo como queriendo volar;
el niño solo quería correr, correr…y no detenerse.
Uno soñaba con volar y regresar al cielo, y el
otro con ir hacia adelante,
de la mano con el tiempo…

Amarte

Amarte es dejarte libre
es no poder tocarte;
ver tus ojos cuando no me veas
y besar tus labios
cuando tú no estás.

Amarte es acariciarte en
el reflejo,
abrazar tu esencia;
amarte es tenerte en sombras,
y hablarte solo por los sueños.

Amarte es odiar lo que he creado,
odiarme a mí, como poeta,
como artista; así mismo
amarte es redimirme, perdonarme,
porque como poeta y como artista,
soy tu amante.

Amarte es no tener que hablar
contigo,
tan solo con tu imagen.
Amarte, es no tener que amarte;
y perderte,
cuando nunca fuiste mía..............

7 abr 2011

Despertamos otra vez...

Despertamos otra vez……
Temblorosos, asustadizos y
No descubrimos la naturalidad del
Amanecer
Como otros tantos amaneceres……….


Ella nos amanece fresca y
Nos regala este perfume,
Que nos inunda con roció
De la mañana.


Igual y despierta contenta,
Y nos regala el sol,
Como para iluminarnos.