"Un viejo muere. Una joven vive.
Eso es justicia! "
Sin City.
Pero mi niña de los ojos tiernos,
que puedes saber tú del amor.
Tú eres joven e inocente,
y no te has entregado a la pasión
no sabes lo que es el deseo, no
sabes lo que es un amante.
Estas intacta. Eres pura.
Mas, sin embargo, yo que soy viejo
que he sido voluptuoso, que he sido antimoral;
yo que en el fango estoy inmerso,
que estoy vacio y que soy carnal
no soy capaz de tocarte, de corromperte.
Mi niña de los ojos tiernos
Que puedes decir tú de la vida.
Tú eres joven e inocente,
nadie te ha lastimado, no has sufrido aun.
No has tocado la desesperación, no
has sufrido la decadencia;
tu mirada alegre refleja
lo viva que aun estas.
Yo sin embargo soy viejo,
se está secando mi pecho, estás
mis manos muertas reflejan la
tumba que cerca esta.
Las marcas y cicatrices de mi cuerpo
reclaman una vida que colmada esta.
Seco como un árbol viejo;
no te puedo manchar.
Niña de los ojos tiernos
que has de saber del soñar
que podéis enseñar a este viejo
a reír, a llorar.
Que me has enseñado a vivir,
y que me has enseñado a amar,
me has hecho tener tantos sueños,
aun más, me has dado vida
para aprender mucho más.
Yo que soy viejo te digo,
“tú nunca envejecerás”,
porque el día que yo muera,
serás joven aun, y en la perpetuidad
de mi muerte, tus
ojos tiernos, vivos, soñadores y amorosos
me acompañaran.