He de escribir tu
nombre
en esta tarde en
que la lluvia me muerde...
he de decirlo a las
gentes que
me creen loco; a
los niños para que duerman,
a los ancianos para
que sueñen.
He de poder tomarlo
entre mis manos
y dejarlo volar
como a las aves...
que vuele a un
cielo azul y distante
y que como tú
regrese y me llene de alegrías
y regocijos.
He de poder besarlo
como a tu boca, tu boca
Inmaculada que aun
de lejos me estremece.
he de poder
sentirlo, abrazarlo, hacerlo real.
he de vivir tu
nombre, y de pedirle y suplicarle,
que devuelva tu
cuerpo a estos mis brazos vacíos...
... Valla que el amor, tanto el vivo como el pasado, se hacen fuertemente presentes en los días en que el sol se esconde, como queriéndonos decir que no hay nadie quien te pueda escuchar más que tu corazón, y hoy se hace notar, en un fin de semana de febrero, como en cualquiero otro día se nos enfrenta y nos grita y nos susurra y nos llama a caer en la ternura de los sentimientos más profundos del corazón. Me encantó, y eres mi poeta romántico preferido.
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